Abordó el tema desde el punto de vista de los dos niveles de la resiliencia humana: la ADAPTACIÓN a un entorno socio-cultural nuevo por necesidad de supervivencia, y la INTEGRACIÓN como elección consciente del individuo con el fin de moverse con mayor destreza en ese entorno. Hace asimismo un paralelismo con las empresas españolas que fueron a explorar el mercado chino, tan diferente que el suyo de origen. Las más resilientes y fuertes son justamente las que supieron integrarse como una empresa local más porque son más flexibles.
